¿y a dónde me voy? ¡No tenemos a donde ir!: Afectado 3 de Octubre

CENAPRED, 3 de octubre, hundimiento,
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Por: Octavio Fabela
Tijuana.- ¿Adónde nos vamos? ¡no tenemos donde vivir! Respondió Carlos Daniel, mientras respiró profundamente, al mismo tiempo que miró de reojo veía la tierra agrietada y las casas derrumbadas.

El papa de Carlos Daniel, construyó la casa donde pasó los mejores años de su vida, allí vivió su niñez. Hoy ve con tristeza como esta a punto de perder su patrimonio ante la alerta de la autoridad sobre el peligro de vivir en zona de riesgo.

“Aquí he vivido desde niño, esta casa la construyo mi papa. Según que nos iban a reubicar, los primeros días nos dijeron que nos teníamos que salir, ya después no teníamos donde quedarnos y nos regresamos”

Carlos Daniel y su familia tienen su vivienda a unos pasos de la última grieta visible en el piso de la colonia Tres de Octubre, donde en los últimos días el deslave en la ladera, aun costado de la calle Febrero, ha terminado con el patrimonio de varias familias.

En la casa de don Agustín, originario de Jalisco, personal de Protección Civil Municipal, coloco un engomado color rojo, lo que significa que la casa es inhabitable ante el peligro de colapso. La vivienda es el resultado de 25 años de trabajo y esfuerzo, pero en unos días se convirtió en solo una estructura peligrosa.

“Dicen que nos tenemos que salir porque está en zona de riesgo, pero ¿A dónde nos vamos? ¡No tenemos otra casa ni a donde ir!

Este hombre, padre de familia recuerda lo sucedido hace una semana, cuando la tierra se agrieto y las casas se ladearon; se le corta la voz mientras narra como ayudó a sus vecinos a rescatar sus pertenencias, aunque hubo un momento en el que todos los esfuerzos fueron en vano.

“Allí anduve ayudándoles a todos a sacar sus cosas para que no se quedaran adentro, principalmente las de allá, las de enfrente, las que más sufrieron daños”

Sabe que su propiedad está en riesgo, sabe que es un peligro para él y su familia vivir en ese lugar y no puede evitar preguntarse en voz alta ¿y a dónde me voy? ¡No tenemos a donde ir!

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